#ríoSantaCruzsinrepresas

Destacada / MEDIOAMBIENTE / 7 Julio, 2017

El miércoles 5 de julio, distintas organizaciones ambientalistas reunieron a miles de personas en el Centro Cultural Konex y explicaron las razones por las que no se deben construir las represas sobre el río Santa Cruz. En esta nota te presentamos una síntesis clara y concreta de la situación.


Escribe Guillermo Gallishaw. Sacó la foto Marcelo Tucuna

Ser sustentable es pensar en el futuro sin comprometer los recursos. Ser NO sustentable es pensar en el beneficio a corto plazo, sin tener en cuenta el futuro de los recursos. La construcción de las represas sobre el río Santa Cruz es un proyecto NO sustentable.

¿Por qué sí?

-Da trabajo a habitantes de Santa Cruz

-Genera energía

-Permite que, por acuerdos ya firmados, se avance con otras obras en el país

¿Por qué no?

-Genera un desequilibrio en el medioambiente

-Las represas son una fuente de energía ya obsoleta en el mundo

-Las energías fotovoltaica y eólica son más efectivas, menos contaminantes y de menor costo

Dos puntos más al respecto. Por un lado, una vez construidas, el desastre ecológico no tiene vuelta atrás. Por otro, en Argentina tenemos varios casos del desastre que provocaron represas; el más evidente es el de El Nihuil, que generó desastres (literalmente) ecológicos, sociales y económicos en La Pampa. Además, son irreversibles. Tenemos la oportunidad de demostrarnos que aprendimos de nuestros errores.


Análisis

Sustentabilidad implica pensar en una acción que traiga beneficios en el tiempo, pero que no comprometa el recurso que permite ese ingreso. En turismo sustentable, el recurso hace referencia a lo natural, lo social y lo cultural. Por eso, si el actual Gobierno incluye el concepto de sustentabilidad en sus discursos, pero luego habilita la construcción de dos mega represas sobre el río Santa Cruz, lo primero que pienso es que existe una fuerte contradicción en este relato. Más aún cuanto investigo diversas fuentes y entiendo de qué se trata.

En la actualidad, existen innumerables argumentos para repensar acciones que antes eran entendidas como necesarias para el desarrollo de la vida: el uso de combustibles fósiles, la tala indiscriminada, el uso de agroquímicos para los cultivos, el tratamiento de la basura, la forma en que generamos y consumimos energía para la vida cotidiana, entre otras. Es por eso que antes de emprender un desarrollo como una represa hidroeléctrica, por ejemplo, la sociedad, las organizaciones intermedias y el Estado deben trabajar en conjunto para, básicamente, analizar ventajas y desventajas para las sociedades y el medioambiente.

Ahora, en nuestro país se discute si se debe represar el río Santa Cruz. Y el debate parece llegar tarde, porque el desarrollo está avanzado. De hecho, si se cancela la construcción de las represas, el Gobierno de China cancelaría otras inversiones, como la del Ferrocarril Belgrano Cargas; esto se debe a una cláusula firmada en 2012 por el Gobierno anterior. Aún así, distintas ONGs, empresas privadas, asociaciones y hasta vecinos de localidades afectadas, levantan la voz para que las represas no se construyan. Los argumentos son múltiples, algunos más sólidos que otros. Pero pienso que en estos tiempos, la clave está en la creatividad de ideas. Necesitamos energía para nuestra vida cotidiana, eso es indiscutible. Pero tanto para la generación de esa energía, como para el uso responsable, existen múltiples estrategias de acción. Desde las fuentes de energía como la eólica (¡en la Patagonia!) o la solar, pasando por campañas que generen conciencia para el cuidado de la misma. Es responsabilidad del Estado y, en consecuencia, del Gobierno de turno, pensar esas ideas y ejecutarlas. Y, atención, también es NUESTRA responsabilidad como ciudadanos, consumir de manera responsable.

Desde Ochentamundos trabajamos hace un año en otro conflicto mucho menos visible: los ríos de La Pampa. Las provincias que la rodean fueron haciendo un uso del agua no-inteligente, no-solidario. Construyeron represas e hicieron un aprovechamiento del agua que, en definitiva, dejó a La Pampa SIN RÍOS. Así de claro. Eso produjo desastres ambientales, sociales (humanos) y hasta en el desarrollo de esta provincia. Y es una provincia Argentina, son nuestros vecinos. Les pido un favor que reconozco como impracticable: viajen al Oeste de La Pampa y verán. Es cierto que esas represas se construyeron en otros tiempos, con otros objetivos como país, otros gobiernos… en definitiva, otro contexto. Pero nos DEBERÍA servir como referencia para no cometer el mismo error.

Entiendo que sea difícil que alguien del actual Gobierno llegue a leer este artículo, y siento que esta pronunciación se perderá en el vacío. Pero igual lo pronuncio: no construyan represas sobre el río Santa Cruz. Junto a muchos otros argentinos (sobre todo, los capacitados y experimentados), estoy dispuesto a colaborar en la generación de ideas para que, eso que podrían generar estas represas, lo consigamos con fuentes alternativas. Y para colaborar en la comunicación de campañas que promuevan un uso adecuado de la energía. Y para que, de esa manera, avancemos en un cambio de paradigma como país.


*Les dejo el link a un artículo de la ONG Aves Argentinas en el que se dan detalles acerca de la construcción de estas represas y sus consecuencias. El artículo es del año pasado, pero sirve para entender la situación.

*La asociación civil Río Santa Cruz Sin Represas lleva adelante una campaña en change.org para detener la construcción de las represas. Este es el link, por si estás interesado en apoyar efectivamente esta causa.

Foto de Franco Provenzano







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