RED DE TURISMO COMUNITARIO: ES LA QUE VA

CULTURA / Destacada / 18 mayo, 2017
El turismo rural comunitario ya forma parte de la economía de las provincias del NOA. En distintos pueblos y comunidades, los habitantes ofrecen a los viajeros compartir sus tareas, dormir en sus casas y visitar lugares atractivos. De todos modos, les falta el apoyo del Estado… En este caso, te presentamos la red de Turismo Campesino de los Valles Calchaquíes, en Salta.

La Red de Turismo Campesino reúne a diferentes comunidades originarias y rurales de Salta, con el fin de generar una nueva forma de turismo: el sustentable. Se trata de una cooperativa autogestionada por familias que, además de la producción agropecuaria y de las artesanías tradicionales, se dedican a recibir viajeros. En este caso, se encuentran en la región de los Valles Calchaquíes.

“Las actividades cotidianas del campo, la visita a artesanos de cada comunidad y los paseos culturales y de naturaleza, son las opciones diarias del viajero durante su estadía en las comunidades -dicen desde su página web. Así, el viajero que elige el turismo rural comunitario de la cooperativa, puede: aprender a cocinar platos regionales, utilizar el horno de barro, conocer las tradiciones locales, cuidar un rebaño de cabras, conocer el cuidado de las viñas y la elaboración de vinos artesanales, visitar sitios arqueológicos, hacer senderismo entre los cerros del territorio, aprender oficios artesanales como el uso del telar o la cerámica, compartir festividades religiosas, saber las prácticas de cultivo del pimentón o algunas especias o divertirse regando las fincas a través de acequias y vertientes, por ejemplo.”

La cooperativa ofrece un turismo vivencial, de intercambio cultural  y de contacto con la Naturaleza.”

El encuentro de culturas entre viajeros y anfitriones es la base de esta iniciativa. En realidad, es la base del viaje: salir de tu entorno, conocer un lugar diferente al tuyo, conocer gente y, de esa forma, vivir una experiencia que te enriquecerá. Si nunca lo hiciste, te lo recomiendo. La clave es ir con respeto y con los sentidos abiertos. En general, los anfitriones viven de su ganado o sus cultivos; su rutina diaria está íntimamente relacionada con esas actividades. Por eso, acompañarlos y vivir por un día (¡o más!) con ellos será enriquecedor. Sobre todo si después te preparan unas tortillas de maíz con quesillo de cabra o unas empanadas…


☞ CONSEJOS

✔︎ Ir con tiempo y paciencia.

✔︎ No pretendas imponer tus tiempos. 

✔︎ Informate sobre la comunidad que vas a visitar.

✔︎ Su actividad principal no es el turismo, por eso a veces tardan en responder llamados.

✔︎ No te pierdas de vivir esta experiencia.







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