Andrés Rubiño: vida de longboarder

HISTORIAS DE VIDA / 4 agosto, 2015

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Este deporte urbano ganó las calles del mundo e, incluso, las de Argentina. Esta vez entrevistamos a Andrés Rubiño, atleta del team Optitech, un gran impulsor de la actividad. Entre otras cosas, cuenta sobre las virtudes de practicar longboard skate. Escribe Carmen Ochoa.

Aburridos de esperar las olas, en los años ´50, un grupo de surfistas norteamericanos se subió a la tabla pero fuera del agua, para rodar el asfalto y aventurarse por las pendientes de San Francisco, en California. Así nació el longboard, un deporte que, a pesar de sus más de 50 años, comenzó a evolucionar en los años ´90 y hoy, alejado de su hermano el skate, ya encontró su lugar, con personalidad y estilo propio. Nuestro país no está exento del crecimiento de la actividad y esto se ve a simple vista en las calles, con nuevos riders pero también con impulsores locales de este deporte, ganando profesionalidad y experiencia sobre la tabla.

Uno de ellos es Andrés Rubiño, surfer de calles y pendientes argentinas, ex skater devenido a longboarder desde hace 8 años. Marplatense, de 30 años de edad y, además realizador audiovisual, Andrés no solo es un gran representante de este deporte urbano, sino uno de los grandes impulsores.

-¿CÓMO FUE TU ACERCAMIENTO AL LONGBOARD?

-Empecé con la tabla larga hace 8 años. De chico andaba en skate pero a los 22 años, gracias al amigo de un amigo que llegó de Brasil, descubrí el long. Este tenía un “skate largo”, o sea un longboard, así que primero arranqué por curiosidad y porque me permitía muchas más cosas que la tabla corta. Al principio no tenía mucha información, ya que el deporte no estaba tan desarrollado mundialmente, y en Argentina casi no existía. Pero descubrí que podía trasladarme por la ciudad, pasear, entrenarme duro, bajar rápido y también andar en rampas y skateparks. Es una actividad muy versátil y nunca te aburrís, porque cuando te cansas de una disciplina, probás otra.

-¿CUÁNDO Y CÓMO COMENZASTE A COMPETIR?

-Compito desde 2006 cuando, junto con mis amigos, organizamos las primeras competencias de Argentina, en la ciudad de Mar del Plata, y todavía las seguimos organizando todos los años. Del 2008 al 2010 me sumé a las competencias de Downhill en Mendoza; hasta que probé en las nacionales de Downhill, Freestyle, Freeride y Boarder Cross.

-¿CÓMO FUERON TUS PRIMEROS VIAJES PARA COMPETIR?

-Mi primer viaje fuera del país fue a Chile, en 2009, y estuvo increíble porque fue la primera vez que me tiré de una montaña… ¡yo soy de Mar del plata! En 2011 me sumé al Circuito Sudamericano de Downhill, y me llevó por Colombia, Brasil, Perú y Chile. Lo bueno es que, en mi vida, el deporte siempre me permitió viajar (antes jugaba al rugby). Pero los viajes para ir a patinar son lo mejor. Una especie de viaje de egresados, en el que voy con todos mis amigos, pero además me encuentro con un montón de conocidos, haciendo lo que realmente me divierte: bajar a fondo.

-¿QUÉ RESCATÁS DE LA PRÁCTICA DE ESTE DEPORTE, A NIVEL HUMANO?

-Justamente la relación y conexión que se genera entre los riders: el longboard me dio grandes amigos. Hoy puedo viajar a un montón de lugares y siempre encontrarme con algún conocido para compartir esta actividad.

Dentro del longboard, Andrés se destaca en Freeride, una disciplina que practica fuerte desde hace unos años. “Podría decir que el Freeride es una mezcla entre el Freestyle y el Downhill, que consiste en bajar rápido y hacer maniobras derrapando la tabla, tratando de no apoyar los guantes en el suelo. No es necesario una bajada súper larga aunque sí que sea empinada”, cuenta el rider argentino.

-¿QUÉ LES RECOMENDARÍAS A LOS CHICOS QUE RECIÉN COMIENZAN A DESCUBRIR EL LONGBOARD?

Les diría que sean conscientes de sus limitaciones, sobre todo a la hora de hacer downhill. Y que, obviamente, usen protecciones y tomen los recaudos necesarios.

-DESDE TUS INICIOS HASTA HOY, ¿CÓMO VES EL CRECIMIENTO DEL LONGBOARD EN NUESTRO PAÍS?

-En los últimos 10 años el longboard evolucionó de manera radical, a nivel mundial y también en el país. Actualmente hay un muy buen nivel nacional en todas las modalidades. Por mi parte, mis aspiraciones con respecto al deporte son, ante todo, tratar de disfrutar siempre de todo lo que hago. Me siento un promotor del longboard.

rubino


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